Un día estando sentada como siempre en el lugar donde entra solo para ver los rostros estaba la muerte cabilando, sola , odiada y pensativa. De repente echó a hablar, puede que con el viento que mece las mudas flores del cementerio.
" Y hasta acá he llegado nuevamente es un ir y venir
eterno, nada ha cambiado y al parecer nada cambiará,
desde que el tiempo es tiempo me he dedicado a este
trabajo,mi trabajo. Incomprendida y odiada por aquellos
que abrazan lo que tanto aman, sus vidas y no saben
que el último recuerdo de sus conciencias es simplemente
mi rostro encontrándose con sus incrédulos ojos. Lo que
mas me hace reir es cuando hablan de mí , que no me temen
que no existo , que soy un paso. Pero acaso nunca se han
puesto a pensar que soy parte de sus vidas, obviamente
no celebrarán mi llegada ni tampoco me alentarán a llegar
antes, pero aunque se tapen los ojos y repitan que no soy
nada , acá estoy hablando sola, sentada en sus tumbas, en
estas manifestaciones de sus Yo ya desaparecidos,olvidados.
Puede que ahora cuando ellos ya no respiran sean los que
no existen por que te digo Viento que los hombres olvidan
a sus seres por queridos que estos sean, pero a mí , a mí
siempre me tendrán en lo más profundo de sus conciencias"
Se dice que luego de andar hablando a solas por entre tumbas y jardines , la Muerte echó a reir como si estuviera poseída por una locura que solo seres eternos como ella pueden comprender, saltando y bailando con el viento que levantaba las viejas hojas del solitario cementerio.
Un pequeño cuento para refrescar la mente, siempre me ha gustado pensar en la Muerte, no que esté obsesionado con ella en una forma insana sino que me atrae su apartada figura, como algo odiado y censurado.
Bueno un saludo para ustedes, las y los que saben que existe este lugar, abrazos y saludos, que tengan una excelente semana.



