domingo, febrero 03, 2008

Carta a Papá


Elegí esta imagen porque encarna la esencia de lo que fuiste, un hombre de tierra, de sudor, de amistad, de humildad.... el "rubio" como te decían todos.

Papá...

Eras un tipo de palabras lejanas a los libros porque nunca los seguiste, de hecho el colegio lo dejaste por salir a trabajar, a cantar en el ferrocarril pero admiraste a los tipos letrados porque ellos encarnaban la figura del abuelo, siempre me contabas que de niño te paseabas entre tribunales y expedientes. Ya de adolescente en el esfuerzo viste tu futuro, miles de amigos te ganaste abriendo la tierra y cargando las cosechas con tu jefe y amigo Pitín, en esta foto estás con ellos en aquella época de juventud y alegría.
Un citadino con costumbres de campesino, pescador, cazador y amante de la naturaleza, aún recuerdo cuando llevabas los fines de semana a la mamá a pescar al embalse y cocinábamos lo que traías contando las historias que siempre adornabas con esas mentiras que terminaban por hacernos reir de las locuras con las cuales a veces salías.
¿Quién es el mejor cantante de México? cuando ya tenía noción de nombres y cosas te decía Negrete o Infante... para ti siempre fué Aceves Mejía y aun me acuerdo del Long Play del Charrasqueado girando y alegrando las tardes de la casa de arrendamiento en calle 18, donde el Joven Trabajador del Campo pasó a ser el dueño de casa y contenedor de tanto personaje que rondó por aquella casa en donde los amigos con que jugaba siempre iban cambiando, ahí te colocaste más maduro aunque nunca dejaste de ser un niño, creo que eso pasó porque nunca fuiste infante, de la casa al trabajo por ende salías con chistes y alegría de niño fusionada con la dureza y el rigor del hombre de trabajo.
Fuiste mi ejemplo y en quien me baso cuando pienso en ingenio y decisión, tu camino se truncó de manera rápida y violenta, hasta pienso que tu cuerpo no merecía tanto ensañamiento, no solo de la enfermedad sinó también de la ciencia médica, me consuela el hecho de que te mostraste entero hasta el final, te preocupaste de nosotros y de los mínimos detalles que debíamos ver en casa, cuando lloramos juntos y cada vez que te abrazaba traté de establecer un contacto más intenso contigo, el Jueves cuando partiste y tus pensamientos se apagaron para siempre se ha iniciado el recuerdo de las miles de cosas que de ti supe papá, ellas me acompañarán para siempre y solo una pincelada de ellas han quedado en esta carta para ti.


Un beso viejo....



Tu hijo, Luis.


* Olvidé dar el detalle de cual de los personajes es mi papá. Es el de camisa blanca, el único del grupo que se dejaba el bigote.