
Nadie puede decir que se ha llegado a un estado final, a una especie de cúspide sin retorno; todos estamos en un constante cambio lo cual condimenta nuestras vidas.
De esto me doy cuenta ya que hace algunos años yo funcionaba y digo funcionaba porque en realidad era un traer información a la conciencia y emitir decisiones fundamentadas en las mismas, lo que llamamos razonamiento lógico. Esta forma de pensar era propia de ese tiempo debido a lo que sabía, pero ha pasado el tiempo e irónicamente lo que antes era algo sin sentido ahora toma un matiz distinto y enriquecedor.
Fundamentar la realidad, construirla a través de la explicación meramente científica es una idealización que va acompañada de la seguridad que te da la técnica, la calma que te ofrece el método reproducible, pero y aquellas cosas que escapan a la cobertura del actual conocimiento, la magia y lo desconocido?
Cuando te metes en esas aguas muchos se apartan de ti diciendo que son pavadas o cuestiones místicas, pero si enfriamos los ímpetus y hacemos un abordaje desde "las alturas" de la cosntrucción lingüística podríamos descubrir cosas bastante interesantes. Cuando te cierras eres como aquellos que rieron ante el discurso del tipo con el farol del cual escribió Nietszche, ¿acaso el farol era para alumbrar algo que nuestros ojos no están capacitados a mirar? y si la Ciencia Natural y la Física Clásica se fundamentan en hechos medibles lo que queda fuera de la captación humana quedaría por lo tanto en el terreno de lo inadmisible y absurdo, ahí es en donde el mismo Fiedrich aguza la mirada al meditar en "Más allá del Bien y del Mal", más allá de las explicaciones técnicas o religiosas existe un universo del cual solo podemos captar lo que como humanos podemos captar, y de eso uniformamos, medimos, colocamos número y le conferimos el estatus de realidad fáctica.
Acá es en donde entro a conversar de un autor bastante potente y lo más loco es que su nacionalidad era Chilena, digo era porque ya no está en este mundo. Francisco Varela fué un científico natural con hambre de conocimiento, por lo mismo no se quedó en la calma y tranquilidad del laboratorio, junto a su amigo Maturana elevaron teorías que remecieron lo que hoy conocemos como: Ciencia, Realidad, Dios, Percepción, etc etc etc.
Cuando junto a Maturana presentan los estudios acerca de la percepción y transmisión de información por el nervio óptico al encéfalo ambos pensadores demostraron en el terreno mismo de la biología que el hombre simplemente dice que algo es real solo basándose en presunciones de su cerebro, en descargas sinápticas de aquellas conexiones neuronales que responden al estímulo de luz y su desintegración. Pero paremos la lata.... el tema acá es como con Varela la investigación da un vuelco del tipo Constructivista (conocimiento que ahora me tiene enganchado), como la realidad no está en mí ni en ti, está entre ambos en una especie de afuera.... eso ya es un vuelco impresionante, si alguna vez Wittgenstein dijo que los límites de su mente estaban en los límites de su lenguaje, esa máxima para mi cobra un nuevo sentido.
Cuando hablamos que la realidad se construye en el lenguaje de ambos, es loco entonces pensar en como Varela juntaba a Biólogos, Neurocientíficos y Psiquiatras a conversar con Monjes Budistas y Brahmanes....
Que la magia es cosa de ilusos y soñadores??? podría ser.. me sumo a aquellos que no están atados a la herramienta o al cálculo.
Saludos!

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