
Debo decir de entrada que Gilles es uno de mis autores de cabecera, por lo tanto me permito escribir esta subida como un total "gruppie", perdiendo todo el foco y siendo fiel al entusiasmo, me disculpan por la sinceridad.
Continúo..
Deleuze es para mí la filosofía violenta y cuando hablo de violenta no la encuadro solo en la violencia animal, esa que se despliega física y destructiva. Hablo mas bien de aquella violencia que evoca traspasar los límites y decir lo que se siente con la sutileza de que estás comunicando, algunos lo encontraban mal genio y pués él decía que era una característica propia de su personalidad,la cual se fue incrementando a través de los años.
A diferencia de otros como Nietszche la cual considero como la filosofía del apátrida, de la Socrática que es la filosofía del sacrificio o la de Foucault que es la de seducción. Deleuze es la ribera del misterio, del desenfado y de aquella que se levanta contra todo funcionamiento unitario, cuando dice "que no existen personas" se refiere a que no hay límites de cuerpo y mente, nosotros ESTAMOS en el medio, nos movemos en relaciones sociales y ellas nos moldean e incluso dominan. Por lo tanto no es de extrañar que su trabajo gire en torno al desafío del poder, a desnudar los mecanismos que accionan nuestras vidas. Mil Mesetas y Anti Edipo son muestras de su desafío al revisar el Psicoanálisis y a mi juicio refundarlo.
Ya viejo y enfermo pretende su gran empresa, la pregunta que cabe en todo aquel que se llame filósofo.Preguntarse ¿qué es la filosofía? es a mi gusto el corolario de una obra de este pensador cansado y arisco, pero que tenía una forma de plantear el amor, el deseo y la amistad de una manera que al comprenderla salía a flote la verdadera cercanía de este viejo cascarrabias.
Muchas fotos existían de Deleuze en Google pero elegí esta en donde sale con su bastón y en una parada de viejo cansado, en donde él mismo afirmaba que a los que le decían que no estaba tan viejo les daría con el bastón en la cabeza, puesto que con ese falso ánimo solamente estaban demostrando una falta de comprensión y prejuicio contra la ancianidad que con todos sus achaques y dolores es igualmente una etapa maravillosa.
Lástima que las enfermedades a ratos sean tan dolorosas y que te lleven a las manos de los médicos, los cuales según Deleuze tratan al paciente como si fuera un perro y cuando en sus aparatos no se registra nada al parecer se molestan y las emprenden contra el enfermo.. comparto esa visión del poder médico. Quizás por eso un día decidió no sufrir más y saltó por aquella ventana en París.
Saludos!!!!

1 comentario:
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